Mapa hecho por Bronwyn Gay y Gabriela Roldan, 2020

Como parte de los encuentros interredes de las Redes de Científicos Argentinos en el Exterior, el 19 de Junio se llevó a cabo un seminario dedicado a la Antártida que reunió a la comunidad científica argentina en Oceanía, que fue organizado por las Redes de Científicos Argentinos en Australia y Nueva Zelanda.

La apertura la realizó la Dra. Silvana Della Penna, coordinadora científica de la Red de Científicos Argentinos en Australia, junto con la Dra. Stella Orzuza, coordinadora científica de la red en Nueva Zelanda. Se subrayó la importancia de la colaboración entre las distintas redes de científicos argentinos en la región, así como el objetivo central del encuentro: organizar un seminario sobre la Antártida que convocara a especialistas en la materia.

La moderación estuvo a cargo de la Dra. Irene Schloss, Licenciada y Doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Tiene un posdoctorado en Oceanografía Biológica realizado en Canadá. Es Investigadora Principal de CONICET, Vicedirectora del CADIC (Centro Austral de Investigaciones Científicas) y profesora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. Desde hace más de 25 años es además Investigadora del Instituto Antártico Argentino. Participó de 10 campañas antárticas nacionales e internacionales, y dirigió y participó de numerosos proyectos científicos, nacionales e internacionales.

La exposición comenzó con el Embajador de Argentina en Australia, Máximo Gowland, cuya destacada trayectoria diplomática incluye misiones en Australia, Fiji y Nueva Guinea, además de su participación en organismos y negociaciones antárticas internacionales, abordó la relación histórica entre ciencia y diplomacia en la Antártida, remarcando cómo la investigación científica ha sido el eje central en la construcción de los marcos jurídicos que regulan el continente: desde el Año Geofísico Internacional de 1957 y el Tratado Antártico, hasta el Protocolo de Protección del Medio Ambiente de 1991. El Embajador también destacó el rol de Argentina y de los demás países considerados “puerta de la Antártida” — Chile, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda — en la cooperación científica y logística regional, poniendo en valor el protagonismo del Instituto Antártico Argentino y su cuerpo científico. Finalmente, remarcó la importancia de fortalecer la cooperación Sur-Sur entre los países del hemisferio sur con experiencia antártica, como una vía para profundizar el trabajo conjunto en ciencia y diplomacia.

El segundo expositor fue el Dr. Bruno Arpi, miembro de la Red de Científicos Argentinos en Australia, Senior Lecturer en facultad de derecho  y codirector de la Environmental and Natural Resources Law Research Unit de Adelaide University (Australia). Su investigación y docencia se centran en el derecho internacional público, el derecho del mar, el derecho del cambio climático y el derecho antártico. Es autor de numerosas publicaciones en estas áreas, incluyendo su libro reciente Shaping the Ice: Argentina and Australia’s contributions to Antarctic law. Actualmente es coeditor del número especial de The Polar Journal titulado “Responding to the Call for Reform: The Present and Future of Antarctic Governance”. Entre otros temas, el Dr. Arpi mencionó el Artículo 7 del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (conocido popularmente como el Protocolo de Madrid). Este acuerdo internacional protege al continente blanco de cualquier tipo de minería comercial. Este Artículo menciona que “Cualquier actividad relacionada con los recursos minerales, salvo la investigación científica, estará prohibida”. El objetivo es evitar la explotación comercial o militar de yacimientos de carbón, hierro, petróleo o gas en el territorio antártico. Se permiten exclusivamente las actividades de prospección o recolección de muestras geológicas con fines estrictamente académicos, de estudio o de investigación científica global. Existe la falsa creencia de que esta prohibición caduca o vence de forma automática en el año 2048. Sin embargo, el Tratado Antártico y su Protocolo tienen una vigencia indefinida. El año 2048 representa únicamente la fecha a partir de la cual cualquiera de las Partes Consultivas puede solicitar una conferencia para revisar el funcionamiento del tratado. Para modificar o levantar la prohibición minería del Artículo 7 se requeriría un acuerdo unánime y sumamente estricto entre los países miembros, además de la adopción previa de un régimen jurídico obligatorio que regule dicha actividad. Por lo tanto, la Antártida sigue blindada indefinidamente frente a la explotación comercial.

La Dra. Gabriela Roldán fue la tercera expositora. Gabriela Roldan es miembro de la Red de Científicos Argentinos en Nueva Zelanda, y docente e investigadora de ciencias sociales del Gateway Antarctica, el Centro de Estudios e Investigaciones científicas sobre la Antártida de la Universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda. Gabriela es Doctora en Geopolítica Antártica y sus intereses académicos se centran en el manejo del turismo antártico, las conexiones humanas con la región polar sur, y el rol de las ciudades puertas de entrada en la protección de la Antártida. En el ámbito internacional, Gabriela comparte el liderazgo de grupos de investigación del Comite  Cientifico para la Investigación en la Antártida (SCAR), como el Ant-ICON, Ant-TAG y el EDI. Desde hace más de dos décadas Gabriela vive con su familia en Christchurch, Nueva Zelanda, pero visita frecuentemente Ushuaia, su otro hogar. Gabriela habló sobre las ciudades antárticas como Ushuaia, Punta Arenas, Christchurch, Hobart y Ciudad del Cabo son puertas de entrada a la Antártida, facilitando conectividad, infraestructura y cooperación científica, que son mucho más que puntos de partida: integran conocimiento científico, políticas y logística en su vida diaria. Christchurch destaca por su plan estratégico basado en valores Māori y su rol como base de programas antárticos internacionales. La cooperación se da en formas convencionales y no convencionales, como rescates médicos y diplomacia sutil. Se enfatiza la colaboración entre ciudades, la inclusión de jóvenes y la sustentabilidad ambiental. Vivir los principios del Tratado Antártico es clave para estas comunidades.

Cerrando el encuentro, expuso la Embajadora de Argentina en Nueva Zelanda, María Belén Bogado, sobre el futuro de la cooperación antártica desde el hemisferio sur. La Embajadora ofreció una mirada integradora que retomó y proyectó hacia adelante los ejes abordados a lo largo del seminario, articulando la dimensión diplomática con la científica. En su exposición, la Embajadora se centró en las perspectivas regionales sobre la Antártida, destacando el rol que los países del hemisferio sur, y en particular las naciones “puerta de entrada” al continente, tienen en la construcción de una agenda antártica común. Asimismo, subrayó la relevancia de sostener y fortalecer la cooperación internacional como pilar del sistema del Tratado Antártico, en línea con lo señalado por los expositores anteriores respecto al rol de la ciencia en la gobernanza del continente blanco.

Por último, la Embajadora reflexionó sobre las oportunidades y los desafíos futuros que enfrenta la región, invitando a pensar el vínculo entre diplomacia, ciencia y cooperación Sur-Sur como una vía para consolidar el compromiso de Argentina y sus socios australes con la protección y el estudio de la Antártida en las próximas décadas. Con esta intervención se cerró un encuentro que reunió a especialistas de distintas disciplinas y países en torno a un objetivo compartido: reafirmar el compromiso de la comunidad científica y diplomática argentina con el continente antártico.

 

Autora: Dra. Silvana L. Della Penna.

RCAE | Encuentro Interredes: Pensando la Antártida desde el Sur Global – Ciencia, Diplomacia y Cooperación